Soltera Codiciada Manual de la Soltera Codiciada

Déjame ser la Beyoncé de tu playlist

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Lección #74: Crónica de un año anunciado


Estás en la fiesta de año nuevo cuando empieza la cuenta regresiva…10…9…8…y en tu cabeza va corriendo una presentación audiovisual de todo lo que fue tu año anterior, así como la de Facebook, pero sin random fotos con inesperados likes. No puedes evitar tornarte reflexiva y llenarte de una extraña nostalgia al pensar en todos aquellos momentos difíciles por los que tuviste que pasar #ComoElFinalDeBreakingBad y en cómo saliste adelante #APuntaDeNetflixYPeziduris; es gracioso como todos necesitamos sentirnos triunfadores en año nuevo, todos somos aves fénix, sobrevivientes de la guerra, Rockys y Mandelas, cuando el reloj marca las 12.

Se disparan los fuegos artificiales, coros de personas gritan FELIZ AÑO NUEVOOOO y empieza el juego de quién abraza a quién y quien se queda solo mirando al vacío esperando su turno. El resto de la noche consistirá en una interminable sesión de besoabrazos y feliceañonuevos a todo quien respire y se encuentre a una distancia considerable. La alegría está desatada, el DJ pone alguna canción tropipop y ahí, en ese momento, en que la vida parece pintarse color esperanza o algún otro color inexistente y pegajoso que le guste a Diego Torres, sientes que es hora de tomar resoluciones para el 2014. Pero estas resoluciones, al igual que tus hombres soñados, irán mutando desde la faceta extremo idealista hasta la faceta del “algo es algo” con el tiempo:

Resolución cliché #1: “Este año conoceré al hombre de mi vida”

Faceta 1: Encontraré al hombre de mi vida … hoy

Obvio, si el 2014 realmente va a ser un SUPER HIPER ARCHIDUQUE AÑO debería poner al amor de tu vida en la fiesta y de esa forma tengas 364 días restantes para espantarlo disfrutarlo.

Después de un reconocimiento del terreno y descartando los muy viejos, los muy jóvenes, los emparejados, los extremadamente sudados, los dedicados a la barra, los que se pusieron crocks y los que llevan camisas floreadas, quedan alrededor de 4 personas, y estás casi segura de que eres prima lejana de alguno solo que no sabes de cuál #EseSePareceALaTíaPepa. Uno por fin te saca a bailar y le pegas un escaneo especialmente exigente “me gustaron sus pasos de salsa pero sí me dio demasiadas vueltas y eso me hace pensar si es un hombre de fiar (?)”. Entonces el hombre de tu vida pasa a ser el agarre de tu noche porque, let’s be honest, tu lista de requerimientos es infinita sin contar con que hace 3 copas de champaña que olvidaste su nombre.

Faceta 2: Soy soltera y hago lo que quiero

El hombre de tu vida no está apareciendo y ya se fue la mitad del año. Es momento entonces de dejar en claro que no lo necesitas, que “yooo no soy esa mujeeeer que no sale de casaaaaaa (8), que te da igual, que el amor solo trae problemas y tú estás bien como estás en tu ETERNA SOLEDAD/PRONOSTICO DE CLIMA: CUBIERTO DE GATOS independencia.

Faceta 3: Desesperación y pérdidas de esperanza

Está claro que vas a morir sola, que si ya no llegó en el 2014, no va a llegar nunca, que tal vez no estás “hecha para el amor” #ParaLaQuejaderaSinDuda, que ya es momento de pedirle a alguna pareja de amigos que te construyan un pequeño cuarto donde puedas envejecer tranquila, tejiendo y escuchando Evanescence.

Pero, hey, solo faltan unos meses para el 2015 y, tal vez, ese sí sea el año en que lo encuentres.

Resolución cliché #2: “Este año haré lo que siempre he soñado hacer”

Faceta 1: “Voy a renunciar a mi chamba actual para dedicarme al macramé”

“Siempre he amado el macramé, pero este es el año en que por fin voy a dejarlo todo y dedicarme a hacer nudos maravillosamente decorativos. Nada podrá detenerme, estoy joven, llena de vida, de ambiciones, de….

deudas, estoy llena de deudas. Tal vez el primer semestre del año me dedico a pagar la tarjeta de crédito, ahorrar un poco y de ahí lo dejo todo”.

Faceta 2: La relación sueñosporcumplir/dineroparacomprarmecosasbonitas

“Creo que me van a ascender, y eso implica que por fin podría comprarme esos dos pares de sandalias que probablemente traigan la fórmula de la vida eterna escrita en la suela, de lo caras que son las hdp. Igual el macramé no va a desaparecer. El próximo año me dedico por completo a eso”.

Resolución cliché #3: “Este año me pongo RAAGIAA”

Faceta 1: La primera semana de gimnasio

Este año es el año de los abdominales de Cameron Diaz y del poto de Beyoncé. No serás más del grupo de las que se tiene que andar bajando el polo para que no se le escape el bote salvavidas que te ha crecido en la cadera. Así que vas, te inscribes en el gym, pagas una cantidad de dinero que juras no tirarás a la basura esta vez, y empiezas la rutina. Vas el lunes, el martes intentas pararte pero solo puedes deslizarte por el suelo como una larva, el miércoles vas, el jueves también y como premio por tu buen comportamiento no vas el viernes. Repetir hasta que todos los días se conviertan en un viernes.

Faceta 2: No vas hace tiempo, pero ahorita lo retomas

EL LUNES EMPIEZO DE NUEVO.

No lo haces. Ningun lunes. Nunca. Ever

Faceta 3: “Es invierno, a quién le importa si estoy rellenita”

Dios creó el invierno para que las mujeres pudiéramos dejar de depilarnos y ocultar nuestra glotonería debajo de grandes y abultadas chompas de lana. Y tú sigues su voluntad pero haces un auto pinkyswear: “a penas se acerque el verano, me pongo en forma”.

Faceta 4: Es diciembre, te comiste solita un panetón y medio kilo de pavo. 

Sí, pero de todas maneras te pondrás regia EL SIGUIENTE AÑO.

Resolución cliché #4: “Este año voy a ser una mejor persona”

Faceta 1: Candidata a la canonización

Este año vas a ser un ejemplo, vas a inspirar a los que te rodean. Vas a ser la hija dedicada a cuidar de sus padres, una hermana buena y sacrificada, una novia/esposa/calentadito ejemplar. No vas a hablar mal de otros ni juzgar. Vas a ser siempre generosa y tener un corazón abierto.

Faceta 2: Mandela?.. mandelamierda las resoluciones.

Es noviembre. La última vez que tu madre te llamó fue para pedirte que le explicaras “como funciona esa cosa del tituer (twitter) de la que todo el mundo habla”, lo que puede haber causado que fingieras entrar repentinamente a un túnel sin señal.  Que conste que hiciste lo posible por mantener la calma cuando tu novio/esposo/calentadito te pidió, en medio de una discusión, que te RELAJARAS #YouAreDeadToMeNow y que sí, tal vez el tirarle el cafe caliente encima fue una exageración. Ya nunca hablas mal de otros, menos de Perenseja, aunque la pelotuda se le haya tirado encima a tu ex y además ande haciéndose la mosquita muerta con gente que es tu amiga a ver si no se le suman al equipo, y no consideras rajar si es que estás exponiendo verdades universales, como el hecho de que está más transitada que aeropuerto en navidad.

Has compartido varias de fotos de gente desaparecida, puesto like a por lo menos dos fanpage ambientalistas y casi siempre dejas el 10% de propina en los restaurantes, o en su defecto, todo el sencillo que logres recolectar del fondo de tu cartera. Sientes que ha sido suficiente crecimiento personal por un año, que el próximo será mejor.

Entonces, señoras y señores, pasando el sobre optimismo inicial y habiéndonos recuperado de la pensé que había llegado mi hora resaca, es hora de admitir que sin importar el número que diga en el calendario, las cosas solo cambian cuando la que cambia, primero, eres tú.

¿Cómo?

Esa es una respuesta que solo encontrarás adentro tuyo

… o en la fabulosa y práctica Agenda Soltera Codiciada 2014 #SutilEsMiSegundoApellido

 

Feliz año :)

 

Lección #73: Cinco razones por las cuales es genial ser hombre


Esta semana celebramos (?) el día del hombre que coincidentemente compartió la fecha con el día del inodoro en honor a todos aquellos que insisten en dejar la cagada #ChisteFácil.

Pero bueno, volviendo a la testosterona party, me puse ese día a pensar en todas aquellas cosas por las cuales debe ser rico ser hombre, todo eso que nos causa una ligera y secreta envidia a las mujeres sobre el sexo masculino. Esta es la lista que, junto a dos representantes del bando femenino, armamos:

1. La oda a los pelos

Sí señoras y señores, hay una razón por la cual la mujer peluda es una atracción de circo y el hombre lobo un sex symbol…A los hombres, el pelo les queda bien. Y a ti el pelo en un hombre puede gustarte o no, pero en todo caso, lo consideras normal, aceptable, nadie mira a un flaco con las piernas peludas en la playa y piensa que se escapó de alguna tribu. Pero ¡ay! vaya usted señorita a dejarse al natural y ya mejor póngase el cinturón de castidad de una vez.

Lo peor es que nosotras sabemos esto, entendemos y aceptamos la cruda realidad y nos ponemos a merced de alguna inescrupulosa y con suerte delicada señorita que sepa manejarse con una cuchara de palo y cera caliente. Es en esos momentos, en que tenemos cera en lugares que ni siquiera sabíamos que eran parte de nuestra fisionomía, en que pensamos “creo que debería aunque sea invitarle un cafecito a esta chica” y después “puta madre, que rico debe ser ser hombre” y andar por el mundo así, cual alfombra humana y que eso no te convierta en una especie de repelente sexual.

Ahora, una cosa caballeros, les perdonamos los veshitos en las piernas, los brazos, el pecho… pero, y esto va en nombre del sexo femenino, trabajen un poquito en toda la “zona del calzoncillo” ¿si? porque tampoco, tampoco. Y ya que están en eso, que sea por delante y por detrás #SíATiTeHabloPotoFelpudo

2. No tienen la regla

Y es que debe ser lindo eso de que tus hormonas no parezcan participantes del programa de Laura Bozzo cada 28 días. Eso de no pasar, cada mes, por esos cuatro días en que lo único que quieres es encerrarte en un cuarto con diez cajas de bombones y prepararte interminables Ponstantinis.

Debe ser hermoso no tener que cuestionarte, con el más profundo existencialismo, todo cuanto se puede cuestionar en este mundo solo para de ahí llorar desconsoladamente por cosas que te resultaron irrelevantes dos días atrás. Debe ser genial, además, no tener que luchar contra el hecho de que todo el mundo asocie tus cambios de humor con esto, no tener que escuchar la desatinada pregunta “¿estás con la regla no?”, cada vez que te muestres sensible.

3. El mito de la barriga

Estoy casi segura que el público femenino de este blog en este momento se divide, en su mayoría, en dos categorías:

- Aquellas que están comiendo lechugas y yendo al gimnasio para poder entrar en aquellas diminutas y overprized prendas veraniegas.

- Aquellas que vienen diciendo que van a hacer lo anterior desde Agosto y ahora es Noviembre y ya mandaron todo un poco al diablo, pero de vez en cuando en la semana se acuerdan, sienten remordimiento y piden coca diet con la pizza.

Sí, puede que a ratos nosotras tengamos una ligera #CorranMientrasPuedan obsesión con el tema, y es justamente por eso, que le tenemos una especial envidia al famoso Sr Barriguita.

¿Quién es el Señor Barriguita? Ese, o esos, que ya les dio flojera todo esto del look surfer y ahora lucen unos sólidos 4 meses de embarazo permanentes. Sí, esos que no solo no se preocupan por el tema, sino que se sienten orgullosos. ¿La mejor parte? Se las festejan entre ellos.

“Broooder bien ahí con la panza cheleraaaa”

Broder, baja la chela, levanta tu flojo y condescendiente trasero y súbete a una caminadora #EsQueTeLaLLevasFáaacil

4. Los piropos callejeros

Esta semana fui en falda a la oficina, me puse falda porque por fin la temperatura subió dos grados y mi oficina dejó de tener estalactitas. Me puse falda porque me levanté ese día y dije “Qué rico por fin usar ropa un poco más suelta, más ligera”, me puse falda porque me miré al espejo y me sentí femenina y bonita y extrañaba sentirme así.

Solo ese día recibí tres gritos de taxistas que sintieron la necesidad de sacar sus hocicos por la ventana y destacar lo ricas que estaban mis piernas, se sumaron a la causa dos transeúntes que emitieron un “mmmm mamita” y un par de silbiditos acompañados con besos chupón.

Entonces debe ser bacán ser hombre, ponerte lo que te dé la gana y como máximo, recibir un par de miradas coquetas por ahí que te suban el ego, debe ser tranquilizante saber que puedes vestirte como sientas que quieras vestirte ese día sin tener que prepararte psicológicamente para que te traten como un pedazo de carne. Debe ser lindo no tener que levantarte un día y tener a una “periodista” diciendo que es tu culpa eso, que tú lo provocas. Pero mejor aún, debe ser espectacular no tener que llegar a la conclusión de que aún si no te vistieras así, nada cambiaría.

5. Las discusiones con los amigos

Yo he visto, he presenciado con mis ojos de búho, a dos amigos amistarse con un sixpack de chela, un abrazo rápido y un “ya fue hermano, no te preocupes”. Disculpen, pero ese es un terreno desconocido para las mujeres. Déjenme llevarlos por el proceso de discusión de dos amigas:

Paso 1: Las especulaciones:

Antes de realmente destaparse un problema entre dos mujeres, existe la etapa en la que “alguien dijo que dijo” y es así como una se entera de una supuesta cagada que hizo la otra. En ese momento, entran a tallar las demás amigas que, armadas de una serie de teorías conspirativas, colaboran con magnificar el problema.

Paso 2: Las indirectas directas:

Empieza el periodo en el que la Amiga A (la “víctima”) sigue frecuentando a la Amiga B (la “agresora”) pero la odia un poquito en el fondo, por lo que, en vez de conversarlo con ella, decide simplemente torturarla en base a comportamientos pasivoagresivos que usualmente ponen incómodo a todo el mundo y resultan en el paso 3.

Paso 3: El enfrentamiento:

La amiga B dice que quiere hablar con la amiga A porque la nota rara. La amiga A lo niega. En este punto puede que regresemos al paso 2 si la amiga A todavía quiere un poquito más de tortura, sino, le confesará a la Amiga B lo que le molesta, la amiga B lo negará. Una vez admitida la falta y dependiendo del nivel alcohólico de las participantes y de la gravedad del problema, podría solucionarse el drama aquí con una serie de abrazos, llantos y pinky swears. De no ser así…

Paso 4: La formación de bandos:

Amiga A manda al carajo a la Amiga B, momento en el cual todas las amigas en común se ven obligadas a tomar cierto partido por una u otra, aunque lo que en realidad hagan es decirle a las dos lo que quieren escuchar. Esta separación puede ser permanente o por lo menos hasta que una se ponga considerablemente más fea y la otra sienta que el karma por fin le llegó.

Así que sí, somos grandes admiradores de la facilidad y simpleza con la que los hombres logran solucionar conflictos.

 

En fin, así como hay cosas por las cuales envidiarlos, también hay mucho que aprender de los hombres, que descubrir sobre ellos y sobre todo que querer. Por eso, un sentido aplauso para los hombres en su día, y para los buenos hombres, todos los días.

Lección #72 Amor a distancia


Un celebrado pensador griego #not alguna vez dijo: Las relaciones a distancia son como cuidarse con el método del ritmo, hay que ser bien idiota para hacerlo y sólo le funciona a un par de suertudos.

Aún así, me declaro culpable del crimen, ya que el tema lo he vivido en carne propia y por eso cuando me preguntan ¿Qué opinas de las relaciones a distancia, funcionan o no? Pienso “Bitch ¿Me has visto cara de Oráculo?” y a la vez, recuerdo los retos que yo considero, son los más importantes dentro de esa situación amorosa:

El desgaste de las despedidas

Y llegó la hora de separarse y tú has decidido manejar el tema con tranquilidad, ver “the bigger picture”, recordar lo afortunada que eres por tener a esta persona, aunque sea en cuotas bimestrales. No hay necesidad de exagerar, no es tan grave, realmente pensaste que iba a ser mucho más doloroso…

“Pasajeros de Lan vuelo 9312….”

- Ese es mi vuelo – dice él

- NO TE VAYAS TODAVÍAAAAAA #QueBuenoQueEstásGuardandoLaCompostura

- 2 minutos más que ya está entrando todo el mundo a la sala de embarque

- Ya te quieres ir verdad… ¿Te aburriste de mi? #VaSuperBienLoDeNoExagerar

- No bebé, sólo no quiero perder el vuelo

- Ok osito (¡¿osito?! #EstrógenoFueraDeControl), llámame antes de despegar… no, eso es tonto… llámame del avión (¿?)

- ¿Y si se cae?

- Llámame después de ponerte la máscara de oxigeno #OAntesDeQueEmitasLaOrdenDeRestricción

- Ay tontita, nos vemos pronto, te amo… chau

Y te pones a llorar, no sabes bien si por el hecho de que se fue o porque no puedes dejar de cantar “kilómetros” de Sin Bandera en tu cabeza.

El amor no está hecho para constantes despedidas, es como el irritante redondito en los videos de Youtube, simplemente es una pausa indebida cuando estás en lo mejor #EnamoramientoPrecoz.

El amor a tu alrededor

Estoy en el dilema de si es más difícil estar rodeado de parejas cariñositas estando soltero o estando en una relación a distancia, porque si la primera es comer delante de los pobres, la segunda es comer delante de los que mueren de hambre y su delivery no llega nunca.

Y la escena es un poco así: él, ella, él, ella, él, ella, tú y tu cel. De repente se acerca Perenseja y te cuenta que está peleada con Menganito porque se siente sofocada, se ven demasiado y necesita su propio espacio. Puchis qué tal problema, horrible ser tú, eso de que tu novio te engría y puedas verlo y besarlo cuando quieras… ¿Qué otros problemas tienes? ¿Tus anillos de brillantes son muy pesados? – consideras decirle pero en vez le contestas que eso es lo lindo de una relación a distancia: que conservas intacta tu independencia #SinMencionarTodasLasOtrasCosasQueTienesIntactas.

La presión de los reencuentros

Por fin lo vas a ver, ha pasado tanto tiempo que sientes que tu corazón ha entrado en modo hibernación #MuévemeElMouse. Pero ya van a estar cerca y todo estará bien de nuevo.

Te gastas un sueldo en una sesión de depilación que bien podría ser considerada deforestación, te haces manicure, pedicure, corte de pelo, rizado de pestañas, reacondicionamiento porque estás segura que a estas alturas ya ha tenido suficiente de tu belleza interna. Piensas en todo los planes que pueden hacer juntos y como van a vivir esos días increíbles que se ven en las películas cuando empieza cualquier canción de Norah Jones. Irás a buscarlo, sus miradas se encontraran, correrás hacia él y te levantará en un abrazo largo y emotivo que el público celebrará en un slow applause.

Pero la realidad, siempre tan sacoehuevas, determina que en el camino al aeropuerto se te corran dos uñas, el tráfico esté insoportable y el sol haga que se te empiece a chorrear el rímel. Llegas por fin, te paras un poco alterada a esperarlo y cuando sale, sonríes, el hace el ademan de abrazarte, se le cae la maleta y alguna señora los atropella con un carro tan repleto de equipaje que parece el bagaje emocional de tu ex.

Se suben a tu auto, tú reniegas por el taxista que se te cruza sin señalizar, él te pide que te relajes, tú le explicas que decir “relájate” a una mujer es como tirarle cera a una fogata, y en menos de lo que Britney Spears se divorcia ya están peleando, probando que la tensión, la expectativa, la ansiedad de comprimir #ZIPModeOn toda su relación en un par de días puede jugar en contra.

Luchar contra las bajas de temperatura

De repente el pico romántico de los primeros meses empieza a normalizarse y ven el comienzo de la temida rutina – Necesitamos ponerle un poco de picante a las cosas, eso es todo – piensas – ¿Qué tal un poco de sexo telefónico? Vamos, no puede ser tan difícil, es una mera descripción de algo que ya conocen – sigues.

Y ahí estás tú, celular en mano, poniendo tu voz de parezco con gripe sensual mientras él te pregunta qué tienes puesto…

Mmm… ¿QUÉ TIENES PUESTO?: Un pijama de polar, lentes y una cola desarmada (Look Otoño-Invierno-Nomebañotodoslosdíasporquehaceunfríodelcarajo), pero te inventas que tienes algún camisón o prenda mínima, y que hace un calor casi caribeño en tu cuarto #SiMueroDeHipotermiaDigánleARyanGosslingQueLoBuscaréEnElCielo.

Viene entonces, la incómoda pregunta ¿QUÉ ME QUIERES HACER? y eres atacada por una súbita intimidación pero haces el intento de describir alguna escena sensual que deriva en un relato tipo:

-Te toco ahí

- ¿Ahí donde?

- Ahí pues -

- ¿Ahí ahí o no tan ahí ahí? #FuckThisShit -

Entonces llegas a la conclusión de que tal vez el problema es que no pueden verse y no encaja mucho contigo la onda de las “mil y una noches” por lo que decides intentar con el Skype. Te maquillas como si fueras a salir, te pones polo escotado, bajas la luz un poquito y te conectas – Qué guapa estás

- ¿Si? acabo de despertarme #YaOk

- Te queda lindo ese polo – te dice sonriendo

- Espera a que veas lo que hay debajo – respondes y te felicitas internamente por el aire misterioso.

De pie, respiras hondo, tratas de no sentirte tan Paris Hilton y empiezas a hacer un sensual #TorpeAsHell striptease. A la mitad te das cuenta que las imágenes están colgadas, tú quedaste congelada mientras peleabas por sacarte el polo y él se quedó en un ángulo en el que pareciera que su cara se estuviese derritiendo #DalíStyle.

Los celos ridículos

En general, en todas las parejas, los celos tienden a desencadenar escenas increíblemente absurdas, pero a distancia, el tema alcanza niveles insospechados:

- Gorda ¿Qué vas hacer hoy día?

- Salir con Rodri a tomar un café

- Rodri… ¿Así le dicen? ¿Es cabro o qué? #MadurezNivelDientesDeLeche

- Ay amor, que jodido

- ¿A dónde van?

- A su casa, está con gripe y quedé en visitarlo

- Para jugar al doctor seguro #PoderDeductivoDeUnPeriódicoAmarillista

- Que exagerado, Rodrigo es mi amigo que… ¿No confías en mí?

- No confío en él

Oh no u didn’t… ¿¡Que charangos significa eso?! ¡Ni siquiera tiene sentido! A no ser que tu amigo sea un ex convicto por violación, mida 2 metros y se llame Butch es poco probable que te vaya a forzar a hacer algo que tú no quieras hacer, así que si le pica que estés con él, es porque tampoco confía en ti. Pero ahí viene a tallar, a veces, la distancia y sus estragos. El no poder estar cerca y evaluar uno mismo la situación, crea inseguridades que probablemente ni siquiera son reales. Se requiere de bastante madurez y objetividad para no dejar que estas cosas tomen proporciones inadecuadas.

Todo lo dicho parece indicar que no soy fiel creyente de las relaciones a distancia… pero ese no es el caso. Me parece una locura, un esfuerzo sobrehumano, una triatlón que incluye correr sobre vidrios rotos, nadar con tiburones y cruzar el Niágara en bicicleta #TranquiloBobbyTranquilo, pero el amor al final, es un poco así siempre, y las relaciones a distancia son como empezar el juego de frente en el nivel más avanzado de dificultad. Por eso, aquellas relaciones que sobreviven, son prueba de que, cuando se trata de la persona correcta, nunca será tan difícil el tenerla lejos como el pensar en no tenerla del todo.

 

Extraído del libro “Soltera Codiciada”

Lección #71 “Diez señales de que estás enamorada”


1. El mundo es un lugar más colorido y feliz:

Empezaste tu día y aunque tres taxistas te gritaron pelotudeces, una combi trató de asesinarte, no sacaste chompa porque “ya es primavera” y ahora te estás repooping de frío, no puedes dejar de sentirte así:

2. Desarrollas cierto interés por cosas que no te gustan pero que les has dado una oportunidad porque a él sí:

Él (mientras mira su iPod): ¿Te gusta el grupo “Devils and skulls with dying puppies on the side”?

Tú: Me parecen… INTERESANTES (traducción: no sabes quien carajo son, tienes miedo de estar invocando al diablo de solo escucharlos y sabes que lo más cerca que has estado de ser rockera fue cuando tu hermano te regalo su polo de ACDC para que lo usaras de pijama en la playa, pero, sorprendentemente, no te suenan tan mal si él está abrazándote en el sillón mientras los escuchas o cantándote el cover con su guitarra acústica…)


3. El tiempo es absolutamente relativo cuando estás con él:“¿Ya te vas? ¡¿Por qué si solo han pasado 10 minutos¡?… ¿¡¿¡Como que 5 HORAS?!?! #WhatKindOfSorceryIsThis… Malditos vórtices de tiempo-espacio ¿por qué no pasará lo mismo en los talleres de capacitación del trabajo?” 

4. Tienes una constante e incurable cara de cojuda: Cada vez que él te habla, o hablas de él, o hablas con él, o alguien lo menciona en una conversación, o hasta cuando alguien menciona su nombre pero en realidad se refería a otra persona, tu expresión facial puede ser fácilmente confundida por una sobredosis de anfetaminas.

inlove

 Cara de ya-ahora-sí-voy-a-dejar-de-sonreir-porque-parezco-una-idiota-carajo-sigo-sonriendo-creo-que-me-quedaré-asi-por-siempre

 

5. Lo extrañas cuando están separados mucho tiempo ( y cuando digo “mucho tiempo” abarca cualquier tiempo a partir de los primeros 20 segundos desde que se separaron)

RICKY.001

6. Te producen unos celos absurdos las cosas más random e insignificantes.

Lo que él te contó:

“Hoy estuvo fuerte la chamba, mi jefa me pidió que me quedara hasta tarde para revisar unos temas, después me fui al gimnasio con mi hermana un rato y ahora estoy cansadísimo”

Lo que tú escuchaste:

“Hoy estuvo fuerte la chamba, mi jefa me pidió que me quedará hasta tarde porque secretamente me tiene ganas la tremenda cougar robacunas Demi Moore wannabe , después me fui al gimnasio con mi hermana, en realidad no fui con mi hermana, sino con otra chica que me gusta mucho más que tú porque usa tops de ejercicio que muestran la barriga y tiene arete en el ombligo y tatuajes y se dobla como pretzel y puede bajar las escaleras en araña como una sexi Linda Blair y ahora ya no tengo tiempo para hablar contigo por todo el sexo loco que tuvimos en los vestidores”

7. Eres incapaz de tener una conversación sobre cualquier tema con una persona sin incluir el nombre de él de una u otra manera:

Amiga: La verdad mi abuelo era una persona maravillosa, lo voy a extrañar…

Tú: Me imagino amiga, pero, ¡¿sabes quién también es maravilloso?!

8. Solo quieres estar con él: Y sí, todos decimos, cuando estamos solteros usualmente, que uno no debe volcarse por completo a una relación, que tiene que dejar tiempo para otras personas, que no debes alejarte de tus amigos pero, la verdad, cuando estás en ese periodo de OH POR DIOS TE AMO TANTO QUE ME SIENTO TODO EL TIEMPO COMO SI HUBIESE COMIDO HONGOS BAÑADOS EN AYAHUASCA, podrías perfectamente quedarte encerrada nada más que con él y un stock de botellas de suero.  Y no es malo, no hay nada de que sentirse culpable, lo importante es ir encontrando el equilibrio pero a la vez, de disfrutar sentirte así, porque es raro, es hermoso y está hecho para ser disfrutado.

9. Verlo feliz y teniendo éxito en algo que le importa te produce esta sensación:

10. Te ves a ti misma vuelta loca por las cosas más simples: Su olor (Oh por dios huele delicioso, no, en serio, es como si lo hubiesen macerado con rosas, testosterona, agua bendita, aroma a Starbucks, pan recién horneado y cabecitas de bebés), esos ruiditos que solo él sabe hacer, su cara de amurrado, las palabras que usa siempre, su risa diplomática, su risa cuando algo le parece realmente gracioso, cómo se le ve el perfil izquierdo, ya ok el derecho también, sus ojos de cachorro cuando tiene sueño, etc, etc.

…. El hecho de que todavía estás sonriendo (cara de cojuda) por todas las cosas que pusiste en la lista anterior.